La kamagra se utiliza para los trastornos de la erección y restaura la función eréctil dañada al aumentar el flujo de sangre al pene. El mecanismo de acción se basa en la liberación de óxido nítrico en los cuerpos cavernosos al momento de la excitación sexual. El óxido nítrico libre activa la enzima guanilato ciclasa, estimulando un aumento del GMPc. Esta enzima causa la relajación de las fibras musculares lisas de los cuerpos cavernosos. También estimula un aumento del flujo sanguíneo, produciendo de esta manera una erección de forma natural.

Indicaciones

La kamagra de 100 mg está aconsejada a aquellos hombres que sufran de disfunción eréctil de cualquier etiología.

Contraindicaciones

La kamagra de 100 mg está contraindicada en los siguientes casos:

  • Hipersensibilidad al sildenafil;
  • Intolerancia a otros componentes;
  • El uso simultáneo de preparados de donantes de óxido nítrico (por ejemplo, nitrito de amilo) o nitratos;
  • En condiciones en las que no se recomienda la actividad sexual (insuficiencia cardíaca grave, angina inestable);
  • La pérdida de la visión en un ojo debido a una neuropatía óptica isquémica anterior de origen no arterial;
  • Disfunción hepática grave;
  • Hipotensión arterial (presión arterial inferior a 90/50 mm Hg);
  • Un derrame cerebral reciente, infarto de miocardio;
  • Cambios degenerativos hereditarios en la retina (por ejemplo, retinitis pigmentosa);
  • Niños menores de 18 años.

Dosis y administración

La kamagra de 100 mg se administra por vía oral. Para que este fármaco produzca el efecto deseado, es imprescindible que se produzca la excitación sexual. La píldora se debe tomar una hora antes de la actividad sexual. La dosis única estándar es de 50 mg (preferiblemente en ayunas) mientras que la máxima diaria es de 100 mg

Sobredosis

Entre los síntomas típicos de una sobredosis se incluyen: discapacidad visual, dolor de cabeza, rubor, dispepsia, mareos o congestión nasal.

En caso de sobredosis, se aconseja poner en marcha las medidas pertinentes establecidas.

Efectos secundarios

  • Trastornos neurológicos: dolor de cabeza, rubor, migraña, ataxia, temblor, debilitamiento de los reflejos, neuralgia, parestesia, hiperestesia, depresión, desmayos, insomnio/vigilia o mareos.
  • Trastornos oftálmicos: deterioro visual (hipersensibilidad a la luz, cambio en la percepción del color, visión borrosa), conjuntivitis, midriasis, cataratas, hemorragias en el globo ocular, dolor en los globos oculares o xeroftalmia.
  • Trastornos otorrinolaringológicos: sordera o zumbido de oídos
  • Trastornos respiratorios: congestión nasal, faringitis, bronquitis, sinusitis, laringitis, disnea, aumento de la tos, aumento del esputo o asma bronquial.
  • Trastornos cardiovasculares: hipotensión arterial, taquicardia, hipotensión ortostática, palpitaciones, angina de pecho, isquemia miocárdica, miocardiopatía, cambios en el ECG, insuficiencia cardíaca, bloqueo AV, trombosis cerebral vascular o paro cardíaco.
  • Trastornos hematológicos: anemia o leucopenia.
  • Trastornos gastrointestinales: glositis, estomatitis, gingivitis, sequedad de boca, náuseas, disfagia, esofagitis, gastritis, colitis, gastroenteritis o hemorragia rectal.
  • Trastornos metabólicos: sed, hiperuricemia, hipernatremia, gota, diabetes lábil, híper/hipoglucemia.
  • Trastornos genitourinarios: infecciones del tracto urinario, nicturia, cistitis, micción frecuente, incontinencia urinaria, anorgasmia, alteraciones de la eyaculación, ginecomastia o edema genital.
  • Trastornos musculo-esqueléticos: osalgia, artritis, mialgia, artrosis, ruptura de tendones, miastenia grave, sinovitis o tendosinovitis.
  • Trastornos dermatológicos: dermatitis de contacto, erupción cutánea, urticaria, prurito, herpes simple, ulceración de la piel, dermatitis exfoliativa o fotosensibilidad.
  • Otros: edema periférico, dolor, sudoración, escalofríos, shock o reacciones alérgicas.

Interacción con otros medicamentos y el alcohol

Queda totalmente desaconsejado tomar el medicamente si ya están utilizando otros fármacos para aumentar la potencia eréctil para evitar riesgos de sobre sobredosis. Además, evite combinar el uso del sildenafilo con algunos medicamentos para el corazón. En general, cuando se toman otras sustancias diferentes, únicamente el médico podrá indicarle las consecuencias exactas de dicha interacción, ya que en muchos aspectos todo depende de la dosis. Evite el consumo del fármaco con el alcohol. El alcohol en elevadas concentraciones afecta negativamente a la erección. Al tomar Kamagra simultáneamente con alcohol, se puede reducir el efecto del fármaco.